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Absceso dental o «postemilla»: Los peligros de intentar drenarlo en casa

Pocas cosas en la salud bucodental son tan alarmantes y dolorosas como un absceso dental, conocido popularmente en muchos lugares como «postemilla». Se trata de una acumulación de pus causada por una infección bacteriana que puede originarse por una caries no tratada, una enfermedad de las encías severa o un traumatismo dental.

Visualmente, el absceso suele presentarse como una pequeña bolsa o bulto inflamado en la encía, acompañado de un dolor latente, fiebre, mal aliento y, en ocasiones, hinchazón en la mejilla. Ante la presión y el dolor insoportable que genera esta acumulación de líquido, muchas personas sienten la tentación de tomar una aguja, un alfiler o presionar la zona con los dedos para «exprimirlo» y drenarlo en casa, buscando un alivio inmediato.

Hacer esto es un error crítico y sumamente peligroso. A continuación, te explicamos desde el punto de vista médico por qué intentar drenar una postemilla por tus propios medios puede transformar un problema dental en una emergencia médica hospitalaria.

1. El mito del alivio casero: Lo que realmente pasa bajo la encía

Cuando presionas o pinchas un absceso en casa, es posible que salga un poco de pus y sientas una ligera disminución de la presión. Sin embargo, esto es un falso alivio.

Un absceso dental no es un simple grano o espinilla en la piel. Es la manifestación externa de una infección profunda que está conectada con la raíz del diente y el hueso maxilar. Al intentar exprimirlo, la presión ejercida no solo empuja el pus hacia afuera; también lo empuja hacia adentro, forzando a las bacterias a introducirse más profundamente en los tejidos blandos de la cara, el hueso y los vasos sanguíneos.

2. Los peligros reales de la manipulación casera

Manipular una infección activa en la boca sin el equipo ni el conocimiento profesional conlleva riesgos severos para tu salud:

A. Propagación masiva de la infección (Celulitis facial)

La cavidad bucal está rodeada de espacios anatómicos compuestos por tejido blando y grasa. Si las bacterias rompen la barrera del absceso debido a la presión casera, la infección puede extenderse por toda la cara y el cuello. Esto se conoce como celulitis facial, una condición que deforma el rostro, causa un dolor extremo y requiere hospitalización inmediata para administrar antibióticos por vía intravenosa.

B. Angina de Ludwig: Una emergencia vital

Si el absceso se encuentra en los molares inferiores y la infección se propaga hacia el suelo de la boca y el cuello, puede desencadenar la Angina de Ludwig. Esta afección hace que los tejidos del cuello se endurezcan tanto que desplazan la lengua hacia atrás, bloqueando por completo las vías respiratorias. Sin atención médica de emergencia, puede ser mortal en cuestión de horas.

C. Septicemia y Endocarditis

Tu boca está densamente poblada de vasos sanguíneos. Al pinchar la encía con un objeto no estéril (como una aguja calentada al fuego, lo cual no elimina todas las bacterias), abres una puerta de entrada directa al torrente sanguíneo. Las bacterias pueden viajar por tu cuerpo y causar:

  • Endocarditis bacteriana: Infección en las válvulas del corazón.
  • Septicemia: Una respuesta inflamatoria generalizada ante una infección en la sangre que puede provocar una falla multiorgánica.

3. ¿Por qué los remedios caseros y los antibióticos sin receta no bastan?

Otro error común es tomar antibióticos que sobraron de tratamientos anteriores o que recomendó un conocido. Los antibióticos no curan un absceso por sí solos. El pus es un tejido muerto y compactado donde la circulación sanguínea es nula; por lo tanto, el antibiótico que viaja por la sangre no puede penetrar eficazmente en el centro del absceso para eliminarlo. El medicamento puede mitigar los síntomas temporalmente, pero la fuente de la infección (el diente dañado) seguirá activa. Además, automedicarse solo contribuye a crear resistencia bacteriana.

Tabla de síntomas: Cuándo ir al dentista vs. Cuándo ir al hospital

SíntomaEscenarioAcción Requerida
Bulto en la encía, dolor al masticar, mal sabor de boca.Infección localizada.Acudir al odontólogo (Cita el mismo día).
Fiebre alta, dolor que se extiende al oído o cuello.Infección en expansión.Acudir a un odontólogo de urgencia 24h.
Dificultad para tragar, hablar, abrir la boca o respirar.Emergencia médica máxima.Ir de inmediato a la sala de urgencias de un hospital.

4. El protocolo profesional: ¿Cómo lo hace un odontólogo?

Para resolver una postemilla de forma segura, el odontólogo sigue un protocolo estricto bajo condiciones de esterilidad absoluta:

  1. Diagnóstico radiográfico: Se toma una radiografía digital para ver el alcance de la infección en la raíz y el hueso.
  2. Drenaje controlado: Se realiza una pequeña incisión con bisturí estéril directamente en la encía o se abre el diente desde la corona para permitir que el pus salga sin ejercer presión dañina hacia el interior.
  3. Desinfección: Se irriga la zona con soluciones antisépticas profesionales.
  4. Tratamiento de la causa: Una vez controlado el absceso, se realiza una endodoncia para salvar el diente, o una extracción si la pieza está totalmente destruida. Por último, se prescribe el antibiótico específico y la dosis correcta.

Un absceso dental o postemilla es una bomba de tiempo bacteriana. Intentar solucionarlo en casa pinchándolo o exprimiéndolo es el equivalente a detonar esa bomba dentro de tus propios tejidos faciales. Si notas una inflamación en tu encía, por más pequeña que sea, mantén tus manos alejadas de tu boca y ponte en contacto inmediato con un profesional. La atención odontológica oportuna es la única vía segura para eliminar el dolor y proteger tu vida.

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